El Maestre de la Ferrière y el Dr. Alexis Carrel      

Por Arturo Alvarez Bravo


        Dr. Alexis Carrel

“Creerlo todo o negarlo todo, son dos fórmulas muy simples que nos ahorran la necesidad de pensar, dijo el gran pensador H. Poincaré. Precisamente, debemos estudiar, analizar, extraer, comparar y entonces “pensar”... (ésta es la característica que hace al hombre diferente del animal).[1]

Dr. Serge Raynaud de la Ferrière

     El Dr. de la Ferrière en su extensa literatura, llena de citas bibliográficas (su libro “Yug Yoga Yoghismo, Una Matésis de Psicología” por ejemplo,  contiene más de 1500 citas de autores contemporáneos y antiguos) para dar al lector referencias con las cuales él pueda en su sincera búsqueda, ampliar, desarrollar, amplificar, extender o acrecentar los temas tratados por él en una forma sintética, en este sentido, él menciona en muchas ocasiones al Dr. Alexis Carrel, como es el caso de la “Conclusión” en la última parte de su libro “Los Propósitos Psicológicos” Tomo IX “Medicina y Pseudo-Medicina”.

    Pero, ¿quién fue Alexis Carrel?

    Alexis Carrel (1873-1944), nació el 28 de junio de 1873, en Sainte-Foy-les-Lyon, una aldea cercana a la ciudad industrial de Lyon, hijo de un pequeño industrial lanero, quedando huérfano a los cuatro años con dos hermanos más. Se gradúa como Médico Cirujano y se le otorga en 1912, el Premio Nóbel de Fisiología y Medicina, por el desarrollo en 1902 de una técnica de sutura de los vasos sanguíneos. Fue reconocido por sus investigaciones sobre la conservación de órganos animales vivos fuera del cuerpo (él decía que una célula con un medio ambiente y una nutrición adecuadas se podía reproducir al infinito). Era muy escéptico pero su vida cambia un 28 de mayo de 1902, cuando Carrel va, como médico, en una peregrinación de enfermos a Lourdes. En ese día es testigo de la curación milagrosa de Marie Bailly, que tenía una peritonitis tuberculosa. En 1905 se desplazó a Estados Unidos, donde permanecería hasta 1939, aunque sirvió en el ejército francés durante la I Guerra Mundial. Trabajó en el Rockefeller Institute for Medical Research (hoy Rockefeller University) de Nueva York. Escribe, L´homme cet inconnu (La incógnita del hombre), en 1934 donde sintetiza todas sus ideas, también escribe: “La Conducta en la Vida” de la cual el Dr. de la Ferrière también hace mención en su literatura, y muchos otros textos científicos.

     En su “Conclusión” él plantea la necesidad de una visón de Síntesis (dice él que es: “la Llave de los Altos Estudios Científicos”) que nos lleve al Conocimiento para lograr la Matésis y de presentar siempre un enfoque no escolar, sino Iniciático del tema. Así, luego él refuerza la idea con los escritos de Carrel, veamos:

     "Los títulos empleados en nuestros dos tomos (No. VIII: El Arte de Curar, No. IX Medicina y Pseudo-Medicina) parecen inapropiados pero en realidad debe  verse una vez más el sentido con el cual encaramos el problema. Nuestras exposiciones no deben tomar el giro escolar de un curso sobre una rama limitada, sino permanecer en el espíritu de síntesis que caracteriza nuestro dominio iniciático.

    "No tratamos aquí sino superficialmente algunas cuestiones, atrayendo sobre todo  la atención sobre la manera como es preciso abordar el problema. Muy a menudo, desgraciadamente, los investigadores se han refugiado sobre un solo plano, perdiendo así el beneficio de una visión integral; recordemos que todas las partes de las Ciencias (matemática, física, química, etc...) se componen en tres clases: analítica, fisiológica y sintética. La "Tesis" no es sino la parte anatómica de una ciencia, como la Química no es más que una "sección" de la Alquimia. La "Antítesis", calificada a menudo en forma peyorativa como pseudociencia, es por el contrario, aquello que fue en los orígenes la Verdadera Ciencia, de la cual una porción fue retirada para convertirse en la rama oficial, como en el caso de la Astrología (ciencia completa) que dio nacimiento a la Astronomía (parte analítica del estudio verdadero). En fin, la "Síntesis", es la Llave de los Altos Estudios Científicos, cuyo conocimiento permite encontrar de nuevo el sentido inicial.

     "Es pues a través de esos tres estadios en los cuales el Adepto de la Verdad debe evolucionar, hasta el día en que, llegado al Conocimiento, él ofrece su propia experiencia, sus nociones sobre las Grandes Leyes Universales, convirtiéndose entonces en Verdadero Saber. EL alcanza así la Matésis que es el estadio de Magisterio.

     Después de esta introducción comienza a referirse a lo escrito en La Incógnita del Hombre, pero antes de citar el párrafo completo del Propósito Psicológico, vamos a leer algunos párrafos atrás de la cita que toma el Dr. de la Ferrière de Alexis Carrel para tener una mayor visibilidad del tema.

    Es del capítulo II, “La Ciencia del Hombre” que citamos:

        ”Nuestra ignorancia de nosotros mismos es de una naturaleza peculiar. No provienen de la dificultad de procurarnos la información necesaria, de su inexactitud o de su escasez. Al contrario se debe a la extremada abundancia y a la confusión de datos acumulados por la Humanidad acerca de sí misma durante el curso de los tiempos. También se debe a la división del hombre en un número casi infinito de fragmentos. Por las ciencias que han tratado de estudiar su cuerpo y su conciencia.” Más adelante concluye: “Pero hemos de hacer una selección juiciosa de estas cosas heterogéneas”.

         “Hay tantos sistemas de conceptos como estratos en la organización de la materia viviente. En el plano de las estructuras electrónicas, atómicas y moleculares halladas en los tejidos del hombre, así como en los árboles, las piedras o la nubes, hay que emplear los conceptos de espacio-tiempo, de energía, de fuerza, de masa, de entropía, de carga eléctrica, iones, capilaridad, permeabilidad, difusión. Y en el de las masas materiales mayores que las moléculas, los conceptos de micela, dispersión, absorción y floculación. Cuando las moléculas y sus combinaciones han construido las células de los tejidos, y cuando éstas células se han asociado entre sí para formar órganos y organismos, es preciso añadir los conceptos de cromosoma, genes, herencia, adaptación, tiempo fisiológico, reflejo, instinto, etc. Son los conceptos mismos de la Fisiología. Coexisten con los conceptos fisicoquímicos pero no pueden ser reducidos a ellos.

    “En el plano más elevado de la organización, además de los electrones, los átomos, las moléculas, las células y los tejidos, existe un conjunto compuesto de órganos, humores y conciencia. Entonces los conceptos fisicoquímicos y fisiológicos llegan a ser insuficientes. Tenemos que unir a ellos los conceptos psicológicos característicos del hombre, tales como la  inteligencia, el sentido mora, el sentido estético y el sentido social. Los principios del mínimo esfuerzo y la máxima producción – o el máximo placer -, la búsqueda de la libertad. De la igualdad, etc., tienen que ser sustituidas por las leyes termodinámicas y las de adaptación.” Más adelante dice: 

    “Si nuestro espíritu se adhiere a un sistema cualquiera cambia el aspecto y el significado de los fenómenos concretos. En todos los tiempos la Humanidad se ha contemplado a sí misma a través de cristales coloreados por las doctrinas, las creencias y las ilusiones. Estas ideas falsas o inexactas deben ser suprimidas. Hace tiempo que CLAUDE BERNARD habló en sus escritos dela necesidad de librarse de los sistemas filosóficos y científicos, del mismo modo que romperíamos de la esclavitud intelectual. Pero esta libertad aun no se ha logrado todavía.” 

Hasta aquí el antecedente. Ahora el Maestre de la Ferrière toma los párrafos que siguen:

     "Recurramos una vez más al Dr. Alexis Carrel: "Los biólogos y sobre todo los educadores, los economistas y los sociólogos encontrándose frente a problemas de extrema complejidad, muchas veces han cedido a la tentación de construir hipótesis y, después, convertirlas en artículos de fe. Y los sabios se han movilizado en fórmulas tan rígidas como los dogmas de una religión.

    "Volvemos a encontrar en todas las ciencias el recuerdo embarazoso de semejantes errores. Uno de los más célebres ha dado lugar a la gran querella de los vitalistas y los mecanicistas, cuya futilidad nos asombra hoy en día. Los vitalistas pensaban que el organismo era una máquina cuyas partes se integraban gracias a un factor no físico-químico. Según ellos, los procesos responsables de la unidad del ser viviente, eran dirigidos por un principio independiente , una entelequia, una idea análoga  a la del ingeniero que construye una máquina. Ese agente autónomo que no era una forma de energía y no creaba energía, se ocupaba sólo  de la dirección del organismo. Evidentemente, la entelequia no era un concepto operacional 3 . Era una pura construcción del espíritu. En resumen, los vitalistas consideraban el cuerpo como una máquina dirigida por un ingeniero que llamaban entelequia. Y no se daban cuente de que ese ingeniero, esa entelequia, no era otra cosa que su propia inteligencia. En cuento a los mecanicistas, ellos creían que todos los fenómenos fisiológicos y psicológicos eran explicables por las leyes de la física, de la química y de la mecánica. Construyeron así una máquina de la cual fueron los ingenieros. En seguida, como lo hace notar Woodger, olvidaban la existencia de ese ingeniero. Ese concepto no es operacional. Es evidente que mecanismo y vitalismo deben ser rechazados por la misma razón que todos los demás sistemas". ("El Hombre, ese desconocido", pág. 38).   

Ahora, antes de seguir con el pensamiento del Maestre veamos el párrafo que sigue de Alexis Carrel:

     “Al mismo tiempo, necesitamos librarnos de la masa de ilusiones y de equivocaciones, de hechos erróneamente observados por los falsos problemas investigados por los pobres de espíritu de la Ciencia, y de los pseudodescubrimientos de charlatanes y de los sabios ensalzados por la Prensa diaria. Y asimismo de las investigaciones tristemente inútiles, los largos estudios de cosas sin sentido, intrincado enredo que se alza como una montaña desde que la investigación biológica se ha transformado en una profesión semejante a la del maestro de escuela, el sacerdote o el empleado de banca.

        “Una vez llevada a cabo esta eliminación, quedarán como una base inamovible de nuestro saber los resultados de la paciente labor de todas las ciencias que atañen al ser humano. La riqueza acumulada por sus experiencias y sus observaciones.” Mas adelante nos dice: 

        “A menudo sucede que se da una importancia exagerada a una parte cualquiera a costa de las demás. Estamos obligados a considerar todos los diversos aspectos del hombre: fisicoquímico, anatómico, fisiológico, metafísico, intelectual, moral, artístico, religioso, económico y social. Cada especialista debido a una deformación profesional harto conocida, cree comprender todo el ser humano cuando en realidad solamente percibe una parte minúscula de él.”

Aquí nos podríamos preguntar, ¿se está en contra de la especialización?, a lo que Carrel nos responde: 

    “Sin embargo la civilización moderna necesita absolutamente de los especialistas, sin ellos la Ciencia no podría progresar. Pero antes de que el resultado de sus investigaciones se aplique el hombre, los datos dispersos de sus análisis deben ser compendiados en una síntesis inteligible.

        “Dicha síntesis no puede ser obtenida mediante una conferencia de especialistas reunidos alrededor de una mesa. Requiere el esfuerzo no de un grupo sino de un hombre. Una obra de arte no ha sido nunca producida por un comité de artistas; ni un comité de sabios ha llevado jamás a cabo un gran descubrimiento... 

    “La síntesis necesaria para el progreso de nuestro conocimiento del hombre deberían ser elaboradas por un solo cerebro. Es imposible hacer uso de la masa de datos acumulados por los especialistas. Porque ninguno de ellos ha emprendido la coordinación de los datos ya adquiridos y la consideración del ser humano en su totalidad. Existen hoy muchos trabajadores científicos, pero muy pocos hombres de Ciencia auténticos. Esta peculiar situación no se debe a la falta de individuos capaces de elevadas realizaciones intelectuales. Es cierto que las síntesis igual que los descubrimientos necesitan potencia mental y resistencia física. Las mentes amplias y fuertes son más raras que las estrechas y exactas. Es fácil llegar a ser un buen químico, un buen  físico, un buen fisiólogo, un buen psicólogo o un buen sociólogo. En cambio pocos individuos son capaces de adquirir y usar el conocimiento de varias ciencias diferentes. Sin embargo, estos hombres existen.” 

Aquí incluimos necesariamente algunas pensamientos del Dr. De la Ferrière que cita en otra de sus obras, Los Grandes Mensajes, págs. 356 y 357, :

“La Astrología se estudia en los Colegios de Sabiduría lo mismo que la medicina, la filosofía,  la metapsíquica, las lenguas, etc... Los Acuarianos no son mas místicos que materialistas; quienes los juzguen sometidos a cualquiera de estas posiciones están equivocados, como los puntos de vistas de aquellas personas que quieren poner a todo trance una etiqueta política sobre hombres que han renunciado, después de una larga y agitada vida, a todas estas cuestiones mundanas.”

“Todo está estudiado en los Colegios Iniciáticos de la Institución aunque es evidente que no se puede exigir a un Misionero Acuariano ser, a la vez, Doctor en Medicina,  Astrónomo, Licenciado en Letras, Ingeniero,  Experto en letras muertas,  Teólogo,  Radiestesista,  Arqueólogo, etc...” 

“...el Iniciado puede no tener  un conocimiento profundo de todas las ciencias, pero al menos debe haber analizado los puntos de vista más importantes. Hay cosas que no pueden ser ignoradas, , rectificaciones que se deben hacer, aclaraciones que todavía no se han dado.”

Con la ampliación de este texto de Carrel ahora podemos seguir el fluir del pensamiento del Maestre en su "Conclusión"

        "Se ve muy bien que el sabio se da cuenta de la ineficacia de las teorías para establecer un conocimiento seguro, cuando carecen de espíritu de síntesis, alcanzado por la experiencia y aun cuando sean opuestas.

    "Algunos pueden refutarnos que hacemos intervenir demasiado a menudo el dato iniciático para establecer el Verdadero Saber. 

     "Podríamos citar numerosas personalidades conocidas que desechan el esoterismo en todas las materias y que, sin embargo, vienen a testificar en favor de los Colegios de Iniciación. Por ejemplo, entre otros, el Padre Jesuita Laffiteau que dice: "La iniciación a los Misterios es una Escuela de Profetas que incluye lo esencial y todo el espíritu de la religión, de la cual aquellos que no son iniciados no ven otra cosa sino la "corteza"4 .

    "En fin, la enfermedad no puede ser considerada únicamente sobre un plano mecánico. El automatismo humano no es más que una apariencia y se deben considerar los principios superiores que traen el remedio.

    Tenemos demasiado el hábito de disecar y de no enfocar más que aquello que nos interesa, estudiando sólo la mínima parte y descuidando así el conjunto que representa el Hombre. Todos los métodos deberían ser encarados, correspondan o no a nuestros sentimientos o a las concepciones  al las cuales estamos atados, demasiado a menudo por atavismo.

   "Todo puede ser científicamente analizado, pero creemos con demasiada frecuencia que el espíritu científico se detiene en la forma matemática. Hay funciones que no pueden expresarse de ese modo y tienen sin embargo el mismo valor. Casi siempre el ser ha sido estudiado por fragmentos: fisiológico, espiritual, económico, mientras que su sentido moral tiene tanto interés como la utilidad de sus miembros, y de la función de sus nervios no tiene menos importancia que sus consideraciones religiosas. 

    "El hombre es un Todo que se debe encarar como tal, pero con una análisis de detalles que tenga en cuenta, además, que forma parte de una sociedad, la cual no puede ser ignorada. Y todo esto es inseparable, por otra parte, de las relaciones que ya hemos citado a menudo en lo concerniente a las analogías en los diversos reinos.

   "Es por eso que en el camino hacia el perfeccionamiento nada puede ser intentado con fuerza excesiva; sería una herejía querer transformar brutalmente el estado de las cosas; las repercusiones se harán sentir no sólo en el individuo sino en todo lo que compone nuestro mundo. Se sabe por ejemplo que la estatura de un hombre viene del  estado de sus glándulas endocrinas. Se puede también hacer variar esa estatura por una alimentación y un modo de vida apropiados, pero ese cambio provocado a veces para dar más belleza o fuerza muscular al cuerpo, puede igualmente traer modificaciones mentales. 

    Este concepto viene mayormente explicado en la página 75 y 76 del libro de Carrel cuando dice:

    “Las diferencias en la longitud del esqueleto proceden del estado de las glándulas endocrinas y de la correlación de sus capacidades en el espacio y en el tiempo. Por eso tienen un significado profundo. Por medio de una alimentación y un género de vida adecuados, es posible aumentar o disminuir la estatura de os individuos que componen una nación y, del mismo modo, modificar la calidad de sus tejidos y, probablemente también, de sus espíritus.” Más adelante sigue diciendo: “No hay ninguna ventaja en aumentar la estatura del hombre con medios artificiales. La vivacidad, la resistencia y la audacia no crecen con el volumen del cuerpo. “ 

    Estos párrafos anteriores del Maestre de la Ferrière, son una ampliación a los conceptos escritos en la Incógnita del Hombre con puntualizaciones propias del Maestre en frases tales como: el Verdadero Saber, el Dato Iniciático, los Colegios de Iniciación, las Analogías en los diversos reinos, etc.

     En fin, con esto constatamos la necesidad e importancia de recurrir a las obras citadas por el Maestre para poder entender más ampliamente el Mensaje, la Enseñanza y tener una mayor profundidad de visión para un mejor estado de conciencia.

 


Bibliografía: 

1.      Serie Los Propósitos Psicológicos, Tomo II, Medicina y Pseudomedicina, págs. 189-191., Dr. Serge Raynaud de la Ferrière,  Ed. Peru, 1971.

2.      Los Grandes Mensajes, Dr. Serge Raynaud de la Ferrière, Edición Diana, México, 1973.  

3.      La Incógnita del Hombre, Alexis Carrel, Edición Edesa, México, 7ª Edición 1974.


[1] P.P., T.I-85, Ed. Diana, México.

3 Entre los numerosos conceptos que se refieren al ser humano unos son construcciones lógicas de nuestro espíritu que no se aplican a ningún ser observable para nosotros en el mundo. Otros son la expresión pura y simple de la experiencia. A tales conceptos, Bridgman ha dado el nombre de operacionales. Un concepto operacional es equivalente a la operación o a la serie de operaciones que se deben hacer para adquirirlos.

4 Ignacio de Loyola, aristócrata de la nobleza española, era oficial de la armada de su país, cuando fue herido en la pierna en el asedio de Pamplona. Durante su convalecencia leyó la Vida de los Santos y decidió hacerse soldado de la Iglesia. Entró en el Monasterio de los dominicanos  en Mauresa, después visitó Jerusalén y más tarde fue a París.  Con nueve de sus compañeros, pidió audiencia al Papa, a fin de fundar una nueva sociedad eclesiastica, (Sociedad de Jesús). Después , la Orden de los Jesuitas fue conocida en el mundo por su severidad, pero también por su gran saber.

 

 

 

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Revisado: Sunday, 02 de June de 2002 .