Los
Doce Principios del Budismo

"Jamás,
tal vez, el originador de un movimiento haya sido tan bien simbolizado en relación
a su mensaje; en efecto, Siddharta Gautama es sinónimo de "Buda",
al punto que son numerosos aquellos que creen que se trata de su nombre, o al
menos,
que él fue el único en poseer ese título. "Buda" no es un
sustantivo sino un adjetivo. "Budh" = despertar (por lo cual "Bhodi"
o "Buda" es mucho más una toma de conciencia,
que
la iluminación por una luz eterna,
puesto
que no hay Dios, no hay pues Luz Divina)."
Dr.
Serge Raynaud de la Ferriére,
"Una
Cuna de Civilización Espiritual".
1.
La propia salvación es la tarea inmediata de todo hombre. Si un hombre es
herido por una flecha envenenada, no deberá demorar su extracción por conocer
los detalles de quien la disparó o la longitud y forma de la flecha. Siempre
habrá tiempo para aumentar la comprensión de la Enseñanza durante la andadura
del Camino. Mientras tanto, empieza por enfrentarse a la vida, tal como es,
aprendiendo siempre por experiencia personal y directa.
2.
El primero hecho de la existencia es la ley del cambio o la impermanencia. Todo
lo que existe, desde una molécula a una montaña o desde un pensamiento a un
imperio, pasa por el mismo ciclo de la existencia: nace, crece, decae muere. Tan
sólo la Vida es continua, en busca siempre de la expresión de nuevas formas. "La
vida es un puente, no construyas una casa sobre ella". La vida es un
proceso de flujo y aquel que se aferra a las formas, por maravillosas que sean,
sufrirá por resistir a la corriente.
3.
La ley del cambio se aplica de igual modo al "alma". No hay principio
en el individuo que sea inmortal y sin cambio. Sólo el Innombrable, la Realidad
Ultima está más allá del cambio. Todas las formas de vida, incluyendo al
hombre, son manifestaciones de esa Realidad. Nadie posee la vida que fluye en él
en mayor grado que una bombilla posee la corriente eléctrica que la hace dar
luz.
4.
El universo es la expresión de la Ley. Todos los afectos tienen sus causas y el
alma humana, o carácter, es la suma total de los actos y pensamientos previos.
El karma, que significa acción-reacción, gobierna toda la existencia el hombre
es el único creador de su destino final. Por el pensamiento y la acción justos
puede purificar gradualmente su naturaleza interna y por propia realización
obtener la liberación de volver a nacer. El proceso comprende grandes períodos
de tiempo, incluso una vida tras otra en la tierra, pero al final cada forma de
vida alcanzará la iluminación.
5. La
vida es una e indivisible; aunque sus formas, siempre en cambio, sean
innumerables y perecederas. En realidad no hay muerte, aunque cada forma deba
morir. Del entendimiento de la unidad de la vida nace la compasión, el sentido
de identidad con la vida en otras formas. La compasión se describe como
"la Ley de las leyes -la armonía eterna-", y aquél que rompa esta
armonía, sufrirá en consecuencia y retrasará su propia Iluminación.
6.
Siendo la vida Una, los intereses de las partes deben ser los de la totalidad.
En su ignorancia, el hombre piensa que puede lograr el éxito para sus propios
intereses esta energía egoísta, y erróneamente dirigida, produce sufrimiento.
Aprende de su sufrimiento a reducir y finalmente a eliminar la causa. El Buda
enseñó las Cuatro Nobles Verdades: la omnipresencia del sufrimiento; su causa,
el deseo erróneamente dirigido; la supresión de la causa que es su curación y
el Noble Óctuple Sendero del autodesarrollo que conduce al fin del sufrimiento.
7. El
Óctuple sendero que conduce a la total iluminación comprende: recta visión o
comprensión preliminar, recto propósito, recto modo de expresión, recta acción,
recto medios de vida, recto esfuerzo, recta atención o desarrollo de la mente
y, finalmente recta concentración. Como el Budismo es un camino de vida no
simplemente una teoría, es esencial para la propia liberación el recorrer este
Sendero. "Deja de hacer el mal, aprende a hacer el bien, límpiate tu
propio corazón, ésta es la Enseñanza de los Budas".
8. La
Realidad es indescriptible y un Dios con atributos no es la Realidad final. Pero
el Buda, un ser humano, se convirtió en el Totalmente Iluminado y el propósito
de la vida es alcanzar la Iluminación. Este estado de Conciencia, el Nirvana,
la extinción de los límites de la individualidad, se puede lograr en la
tierra. Todos los hombres y todas las formas de vida contienen la potencialidad
de iluminación y el proceso consiste en llegar a ser lo que eres. "Mira
dentro de ti. tú eres Buda".
9. Entre
la Iluminación potencial y la real está el Camino Medio, el Óctuple Sendero
"del deseo a la paz", el proceso de autodesarrollo entre los
"opuestos", evitando los extremos. El Buda recorrió ese Camino hasta
el final la fe requerida en el Budismo es solamente la creencia razonable de que
donde un Guía ha pisado nosotros también lo podemos hacer. El Camino debe ser
recorrido por el hombre entero, con todo su ser y no sólo con lo mejor de sí
mismo, y el corazón y la mente deben desarrollarse por igual. El Buda fue el
Todo compasivo además del Totalmente Iluminado.
10. El
Budismo atribuye gran importancia a la necesidad de la concentración y la
meditación, que conducen al desarrollo de las facultades espirituales internas.
La vida subjetiva es tan importante como la rutina diaria y son esenciales períodos
de quietud dedicados a la actividad interior para una vida equilibrada. Los
budistas deberán estar en todo momento atentos y con autodominio, absteniéndose
de apego emocional o mental al "espectáculo transitorio". Esta
actitud de aumento de atención a las circunstancias, que sabe son de su propia
creación, le ayuda a mantener siempre bajo control su reacción ante ellas.
11. El
Buda dijo: "Trabaja con diligencia por tu propia salvación". El
Budismo no reconoce sino a la intuición como autoridad para la verdad y que lo
es solamente para uno mismo. Cada hombre sufre las consecuencias de sus propios
actos y aprende de ello, mientras ayuda a sus semejantes en la liberación;
rezar a Buda o a un Dios no sirve de nada para evitar el efecto que sigue a su
causa. Los monjes Budistas son maestros o ejemplos, pero en ningún sentido
intermediarios entre la Realidad y el individuo. La máxima tolerancia se
practica hacia todas las otras religiones y filosofías, ningún hombre tiene
derecho a interferir en el camino de los otros hacia la Meta.
12. El
Budismo no es pesimista ni "escapista", ni niega la existencia de Dios
o el alma, aunque coloca su propio significado para esos términos. Al
contrario, es un sistema de pensamiento, una religión, una ciencia espiritual y
un camino de vida; que es razonable, práctico y lo abarca todo. Por más de dos
mil años ha satisfecho las necesidades espirituales de cerca de un tercio de la
humanidad. Interesa a Occidente, porque no tiene dogmas, satisface tanto a la
razón como al corazón, insiste en la autoconfianza junto con la tolerancia
para con otros puntos de vista, comprende la ciencia, religión, filosofía,
psicología, ética y arte, y señala solamente la hombre como creador de la
vida presente y único artífice de su destino.
The
Buddhist Society, London.
58.
Eccleston Square. London SWIV IPH
Telephone
071-834-5858
|