El Gran Misterio de María 

Por el Dr. Serge Raynaud de la Ferrière


El segundo grado de la Iniciación será el Agua. Esa prueba era bien conocida entre los Antiguos y ciertamente el bautismo de los Cristianos es uno de sus restos. Los manantiales, las riberas, el mar, desempeñaron su papel en la materialización simbólica de esa evolución espiritual.

            El Océano, los Mares, son  María, "Maris-Stella", el Astro de los Mares.

            El Espíritu del Muy Alto descendió sobre María y la cubrió con su sombra. En el Génesis ese mismo Espíritu, Ruah, Elohim, había descansado en el seno de las aguas y es de esa copulación misteriosa que nace el fenómeno de la vida: el Hyle, Latex virginal, elemento de la Pasividad Universal. Los cielos, Shamain, sobre los cuales descansaba el Ruah Elohim, eran compuestos de "Aleph Shin": Ignis, el Fuego, el Espíritu, y de Aqua (Mem-Yod-Sameck): Mis, las Aguas.

c      a Aleph-Shin: El Fuego.

 s y m Mem-Yod-Sameck: El Agua.

            Los más antiguos textos cuneiformes caldeos, certificaban la existencia de un principio Primordial: En-Lilla, el Señor de los Dioses o de los Aelohimes, y de un principio Secundario: Ea, que representa las profundidades de las Aguas o el Agua Primordial.

            Plutarco (de Iside et Oriside, XX) escribe: La Luna posee una Luz generadora que multiplica la humedad dulce y favorable a las generaciones de toda clase (fluido caótico primordial) y las obras de la Luna se parecen a las que son realizadas por  la Elocuencia y la Sapiencia. Se había dado a Isis el atributo de la Luna, y a Osiris el del Sol para probar su relación. Puesto que la Luna toma su luz del Sol (como María su existencia de Dios), se le llamaba también: Selene. Isis significa también en egipcio: Antigua. Se le daba el nombre de Démeter, significando madre de Dios. No sólo tiene Isis al niño Horus en sus brazos o en la Cruz en la mano como la Virgen( el mismo signo zodiacal de VIRGO les es consagrado) sino también que la Luna está debajo de sus pies y el mismo nimbo brilla alrededor de su cabeza. Es también el IACCHUS Jehsú de los misterios de Eleusis, más grande aún lanzándose de los brazos de Deméter, la Diosa Pantea.

 

Virgo - La Virgen del Zodíaco

            Siempre fue un pensamiento  teogónico admirable presentar a la adoración de los hombres una Madre Celeste, cuyo niño constituye la Esperanza del Mundo: Diana con el creciente.

            El filósofo Ocellus Lucanus (en "de Universa Natura Pars Physica", Cap. I, Text. XII) describiendo la creación, enseñaba que el FUEGO (puro) engendraba el AIRE por un movimiento continuo (aspiración del Spiritus Sancti hacia el Padre, Luz Absoluta). El AIRE engendra el AGUA: el Udor, en griego  (María, las Aguas, los mares, la naturaleza naturante, encima de los cuales dominaba el Ruah Elohim). En Fin, el AGUA engendra la TIERRA (natura naturada, creación cumplida).

            En el "Prometeo Encadenado" de Esquilo, cuando el Dios y Redentor se dirige al principio del primer relato anapéstico a los Dioses, redentores del mundo, él invoca ante todo el Aither Divino: Dios Aither, que designa al Señor Supremo de los mundos. Después llama a los soplos poderosos y rápidos: "takioupteroi pnoai" (los rayos del espíritu divino); finalmente, llama a los manantiales de los ríos: "potamonte pegai" (las Aguas Virginales, primitivas y fecundas), dando así, El, figura crística, en dos versículos, toda la cosmogonía moisíaca, así como el Gran Misterio de María.

            Philipus Aureolus Bombast Teophrastus Paracelsus ("de Pestiltate trac. I.   Cábala) dice que los tres principios, "sal, azufre y mercurio", constitutivos de los dos elementos, sólo tuvieron una Madre y esa Madre fue el AGUA de la cual procedieron, pues, cuando el mundo fue creado, el Spiritus Dei fue llevado (vehebatur) sobre las aguas. Gracias a la palabra "Fiat", el Agua fue creada ante todo y es de ella que fueron generadas todas las criaturas del Universo, animadas e inanimadas.

            Sobre las pilas del bautismo arcaicas se colocaba a menudo la inscripción del Pez nadando en el Agua. Era el "ichtus soter": El Pez Salvador. De igual modo como el Pez está en el agua en su elemento esencial, y no puede ser separado de ella, también Cristo reside en el seno de su Madre, de ella misma, que es el agua y se complace siempre en ella. En las esculturas antiguas, el pez, emblema de fecundidad y de generación universal, siempre acompaña a la Luna (principio femenino) a la cual es consagrado. Los astrólogos conocen bien el hecho de que la Luna es exaltada cuando está en el signo de Piscis. El equinoccio de Primavera tiene lugar cuando el Sol termina su curso en el signo de Piscis y equinoccio de Otoño se verifica cuando ha terminado su recorrido en el signo de Virgo.

Se comprende, inmediatamente también, el lazo que siempre une los elementos "Tierra" gobierna el primer Chakra, el elemento "Agua" gobierna el segundo, y por otra parte, que Saturno y Júpiter gobiernan las dos glándulas suprarrenales al mismo tiempo. Lo mismo que los equinoccios marcados por el fin del curso solar en Piscis (signo de Agua) y en Virgo (signo de Tierra), reúnen una vez más esos dos elementos; se comprenderá también esa relación de los signos el Zodíaco: Tauro - Virgo - Capricornio, como una Triosofía Terrenal.

Capricornius - El Macho Cabrío - Mitad Cabra y mitad Pez: Montañas y Aguas.

             N           

Taurus - El Toro.                             Virgo - La Virgen y la Espiga.

            El símbolo del signo de Tauro se inscribe en una gráfica que representa al  Sol coronado de la creciente lunar. Signo Zodiacal por excelencia de los Caldeos, aplicado a Cristo, es este  signo que es colocada ordinariamente cada año la pasión del Salvador (con este propósito los cristianos, sin duda, tomaron el ejemplo del Wesak oriental que se celebra en la Luna llena de Mayo). Jehsú dijo: "Yo soi el Alpha y el Omega" (que es una traducción libre y que sería más bien: AE - Hôah Aleph v'eth Tav" en hebreo, puesto que Cristo nunca se expresaba en griego!).

B

            De todas maneras, la letra "Alpha" a significa: principio, doctrina, y era representada generalmente por el toro, como podemos convencernos por el estudio comparado de los alfabetos samaritanos, hamoneos y palmiranos (Cl. Disymi Taurinensis, de Promunt. Divini nominis, quat. lti. pág. XCIV y XCIX) y también por la inspección de los filateros y de los tefilinos semíticos.

            El es ese "Toro de las comarcas occidentales escondido en la comarca ocultada (Virgo) y del cual emanan todos los Dioses" como dice el papiro de Isi-Oer. El Toro estaba presente en el pesebre de Bethleem (cuando se inscribe la Noche Buena, al pasar el Sol delante del signo de Capricornio).

            Está bien esa reunión de los 3 elementos de los cuales hemos hablado arriba: los signos zodiacales, Taurus, Virgo, Capricornius, en el mismo sentido simbólico que es el pesebre, (el recinto sagrado, la "Thebah", la reserva universal).

            Este gran triángulo en el Zodíaco es muy elocuente como símbolo del Verbo Divino, con su punta hacia arriba que marca el nacimiento del Salvador en el signo de Capricornio (elemento "Tierra"), con el fin de materializar el poder Espiritual que se encarna.

Imagen para la concentración en el simbolismo de la Madre Universal, aspecto femenino de Dios.

            Los astrónomos del siglo XVI afirmaban que el Sol, el cual era una materialización del Verbo por María, en el momento de  su creación había brillado por primera vez en el signo de taurus. Esa unidad de acción entre Cristo y María, explica, esas palabras de Porfirio: "EL Toro levanta la Luna".

            Durante la Conquista Romana, bajo el reinado de Tiberio, en la ciudad de Lutetia (en el sitio de la Iglesia de Nuestra Señora de París) se erigió un altar magistral del cual se pueden aún ver los restos en las Termas de Junio. En uno de los fragmentos se encuentra el "Taurus trigamus": el Toro Místico de los Druidas y de los caldeos, aquel mismo toro que se arrodilla en el establo de Bethleem.

            París significa Bar-Isis o Navío de Isis. La palabra Bar tiene el mismo sentido que "recinto", "receptáculo". Nicolás de Damasco llama "Baris" a la montaña de Armenia donde situó el Arca de Nope.

            Bar Isis es la traducción en druídico sabio de la palabra común: Lutetia, que tenía exactamente la misma significación. La raíz "Lo" o navío designa en lengua céltica: abrigo, escondrijo, disimulo, arco, navío. Lutetia es, pues, un sitio defendido por las aguas, es decir protegido por María.

            Es interesante considerar la significación de París (o Bar-Isis, o Letetia), adquirir un valor, tanto en el sentido propio (se sabe que la capital francesa se erigió al principio en una isla, en medio del río Sena), como en el sentido filosófico(un Colegio de Iniciados se instaló en aquel sitio magnético). Bar-Isis era pues un poco como la réplica septentrional de la Tebas Egipcia (consagrada también a Isis), cuyo nombre se originaba en la "Thebah" o arca hebraica (centro de  las reservas esotérica) tan apropiadamente simbolizada por la construcción de Noé. Lejos de ser, pues, meramente un navío construido por los hombres, se trata del Navío de la Sapiencia. Esa misma palabra (Thebah) formó el término "sabino", o mejor dicho  aún: "etrusco", puesto que "Teba" designa un recinto en la cumbre de una montaña (un lugar simbólico, un sitio secreto, un templo o una choza (o logia) en las alturas espirituales, en las cimas de la Verdad, representadas a menudo por una colina, un pico, un monte, un sitio difícilmente accesible).

            París (el Nació de Isis), casi parece ocultar en una Arca los Arcanos de la Sapiencia "que flota pero que no se hunde" (como se puede leer aún en todos los escudos de la ciudad de París). Ese "Fluctuat nec Mergitur" inscrito en una banderola coronada por una navío con 7 pilotos y que es el emblema de la capital francesa, es pues, muy interesante para una ciudad rodeada de agua (el río Sena), pero que fue después, y sobre todo, una "cuna" para la doctrina Sagrada conservada después de aquel "navío" esotérico, cuyo símbolo está aún por todas partes donde el escudo de París es representado.

            No es necesario insistir sobre el sentido simbólico de  los 7 pilotos de esta Thebah Parisina.

            Por otra parte hamos explicado ya el término "Lutetia", con sus relaciones con el "Lameth" misterioso, aquella letra "L" que se encuentra en Lhasa, la capital del Tíbet, y en otras palabras como Latium, Luletia, Lucotptia, y en el término hebraico Lukotaim (navíos), así como en el vocablo bíblico "Lemarbé" -- que origina tantas discusiones teológicas.

            En fin, todas las relaciones entre París, Bar-Isis, Lutecia, Arca, Navío, etc., nos hacen meditar mucho y, antes de concluir rápidamente estas nociones esotéricas, aún es necesario estudiar las analogías para alcanzar soluciones filosóficas de interés grandísimo.

Tomado de la serie de libretos: "Los 36 Propósitos Psicológicos".

 


 

 

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Revisado: Wednesday, 27 de November de 2002 .