La Navidad y 

el Problema del Mal

 

 


“Es muy peligroso para un hombre hacer uso en sí 

mismo de la Luz del Conocimiento,

no siendo aún dueño de sí mismo.”                                                                                                  Jacob Boheme

 

“Confieso que muy a menudo no doy la última palabra de un problema:                    dejo que mis discípulos realicen por sí mismos el último escalón, pues,                                     en verdad, se puede encaminar por el Sendero a los discípulos pero son  ellos quienes deben hacer todavía un esfuerzo personal para entrever el estado final que no se puede explicar o enseñar, ese estado de iluminación que únicamente puede ser estimulado porque en realidad debe provenir del adepto mismo.”                                 

                                                                              Dr. S. R. de la Ferrière, YYY pág. 161

 

El origen del “mal”...

 

                “Se comprende muy bien que el pecado original no es el acto carnal en el que se ha pensado muy a menudo debido a nuestra formación en el catecismo cristiano, más aún es un pecado conocer la Verdad pues, al fin y al cabo, hay que decirlo, se comprende que ha sido queriendo “saber”  por lo que Adán y Eva cometieron el crimen del cual ¡es hoy responsable toda la humanidad!

 

                “Se trataba de un árbol (el manzano simbólico) enmedio del jardín del Edén al que no podían ellos tocar por ser el árbol de la Ciencia. ¿La Ciencia sería pues un pecado? El árbol, en efecto, enseñaría muchas cosas, este fruto prohibido es el conocimiento y se ve como malo; ¿porqué Dios habría de impedir a los hombres tener un intelecto?... y lograr pues, ¡la unión de lo objetivo y lo subjetivo!

 

                “En su Suplement (pág. 843) Swendenborg escribe:

 

                “Cada hombre hereda la perversión de sus padres, pero solamente muy pocos conocen el donde reside esta perversión. Ella radica en el amor por la posesión, en el amor de dominar, el cual si no es advertido, llega a convertirse en una ambición de dominio acerca de todo y, finalmente, desea ser invocado y adorado como Dios. Este amor es la serpiente que ha engañado a Adán y a Eva, puesto que dijo a la mujer: “Dios sabe que el día en que comais vuestros ojos se abrirán y sereis vosotros como Dios”. (Génesis III, 4 y 5).” YYY pág. 533, 534.

 

                El S. Maestre explica este texto así:

 

                “En primer lugar observo que en numerosas versiones inglesas está expresado: sereis como los dioses (en plural) puesto que en el texto es: como AElohim que significa El-los-Dioses, entonces porqué desde un comienzo no se empleó los dioses pusto que a partir del primer versículo del Génesis está dicho: “En el principio Aelohim creó...etc...” Así pues también debería traducirse: “En el principio los dioses han creado...etc...”

 

                “Por otra parte, en lo que concierne a “el día en que comais”, observo que en algunas versiones se dice: “En el día”, lo que  conduce a otra concepción pues en el día, en la Luz, en la comprensión, constituye lo opuesto a: en las tinieblas, en la ignorancia, etc... Aún, “el día” es una definición que a su vez hace pensar: en un cierto día, en un dato fijo: el día, el período, la época en que asimilareis, etc...

 

                “Cuando se habla de serpiente (capítulo III del Génesis, versículo primero), esta inscrito Nahash en el texto original, el cual literalmente se puede traducir  por serpiente, pero el hebreo no siempre debe ser entendido en su acepción gramatical sino en la simbólica la más de las veces, pues sabemos que cada palabra (y especialmente en las lenguas antiguas y precisamente dentro de la idea oriental) tiene interpretaciones textuales, figurativas, etc... aún para nosotros a pesar de la pobreza de nuestras formas de expresión. Así por ejemplo: “W`ha Nahash haîah, harorum...” significaría: “El ansioso ardor era una pasión gemneral en medio de la completa animalidad”.[1]

 

                “Una pasión, un principio ciego, el deseo, la envidia, el amor de saber, no es ya un simple reptil, sino un conocimiento. La serpiente constituye para algunas razas el símbolo del Saber[2], de la Sabiduría misma al igual que en los textos antiguos y orientales, ¿y acaso no es algo benéfico mas bien que algo maléfico?

 

                “¿Porqué lo hemos de interpretar como maléfico a causa de una serpiente? No es una afirmación que hago, simplemente presento los dos aspectos, no supongo nada sino que expreso una idea, eso es todo, hay que insistir muy enérgicamente contra las actitudes que toman los menos versados.”  YYY 534 y 535.

 

 

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*     *

¿Qué es el Nahash?...

 

                “El nahash es sobre todo un principio, una idea, un plan mental opuesto quizás a Ionah[3] (Génesis VIII, versículo 10) el cual ha sido muy mal traducido por ¡“paloma”! Lo mismo que thebah traducido como ¡“arca”!... Mencionemos por última vez el texto de la “Cosmogonía de Moisés” (trascripción de Fabre D`Olivet):

 

                “Y esperó otra vez un septenario de dias más (períodos luminosos) y nuevamente envió a Ionah fuera de la Thebah”. YYY 535.

 

                Otra definición que encontramos en el Diccionario Esotérico del S. Maestre dice:

 

                Nahash. Término hebreo que en lenguaje corriente significa serpiente, negación , es decir, sentimiento envidioso, mente torcida, en el sentido filosófico, acción basada en hechos materiales y físicos, y no como  el Ionah que, aún filosóficamente significa pureza, acción bien dirigida, mente en lo alto, etc.

 

                “El Nahash (antinomía de ShaNaH) es la serpiente de las generaciones (significa sim embargo, “bastón augural”), en su opuesto tendremos a IONAH que es la paloma. Es de este principio que  vienen el “bien” y el “mal”.

 

                

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                Ahora veamos la luminosa explicación que nos da el S. Maestre al respecto:

 

                “Evidentemente me sería indispensable escribir un libro especial en detallar completamente este concepto, ya que se comprende que expresa otro mucho más importante que el de ¡enviar una paloma hacia afuera de una casa flotante!  Estamos sobre todo en presencia de una enseñanza de lo más esotérica y como en el caso de la anterior mención de la Ojas-Yoga con el método de la Laya no deseo divulgar los principios y omito los comentarios acerca de nahash, ionah y de la misma thebah, reservando para la enseñanza oral esta lección de la cual no hago sino recordar las bases.

 

                “No hay que considerar como coincidencias las analogías de esto último con lo que hemos analizado anteriormente (IEVE) pues los diversos pasajes (Mateo V, 28, Exodo III, 13 y 14, Génesis II, 3)[4], están en paralelismo dentro de la evolución iniciática y el acto sexual es para algo, pero muy diferente de los que hemos aprendido hasta el presente.

 

                “La unión de los dos principios (macho y hembra) tiene algo de sagrado lo cual ha sido profanado por una idea material sin duda, natural, y de aquí este término de EVA para la primera mujer y del cual el simbólico Adam, reemplazado por la letra YOD en el esoterismo, es la clave de la función.

 

                “Esta relación en sus diversos aspectos puede ser Ionah o Nahash (puro o impuro) el estado mental durante el coito (la simbólica Thebah) que proporciona el resultado de la fusión de las dos polaridades (Adam y Eva en el Yod unido a He-Vaw-He) para obtener la Iluminación, el YUG.” [5]

 

                “El ser humano oscila de una a otra limitación sin darse cuenta casi nunca.” YYY 535.

 

 

 

 

¿Que relación existe entre Adam, el Verbo y Nahash?

 

Menciona Stanislas de Guaita:

 

                “En sentido superlativo, Adam, el hombre universal, es pues el Verbo Divino, el cuaternario oculto de Pausanias, la Tetractys de Pitágoras, por medio del cual todo existe, y fuera de lo cual nada puede existir.”

 

                “Es la unión fecunda del Espíritu y del Alma Viviente Universal de Yod ( ` ) y de Heve (He-Vau-He), del Dios Macho y de la Naturaleza Femenina, del Fecundador y de la Fecundidad, de Shaddai y de Shaddeh.

 

                “Es la Dyada Sagrada en estado potencial, el celeste andrógino que manifiesta, en la fusión de los dos sexos simbólicos, la Unidad Inaccesible, el incomprensible WODH o el inefable AIN-SOPH de los cabalístas. Es por fin el Adam Kadmón del Zohar, la síntesis de los sefirots.

 

                “El Gran Adam o Verbo Eterno se manifiesta por tres principios ya encauzados, impropiamente llamados Tres Personas de la Santísima Trinidad, El Padre, El Hijo y El Espíritu Santo (Yod, Iah y Iaho). Pero se le atribuye normalmente la naturaleza de HIJO, que es el punto medio de los tres.

 

                “Este Adan Celeste despliega su facultad eficiente, en otras palabras, emana EVA (He-Vau-He), su esposa latente en él...” (La Eva Esencia, o Naturaleza Naturante, la Providencia, la Voluntad y el Destino).

 

                “Generalizando se puede decir que el matrimonio de Adam Kadmón y de la Eva Celeste engendra la Substancia Universal, ADAMAH animada por un principio de vida universal hiperfísico, Nephesh [6] -Hahaiah. Nahash, la serpiente del Génesis, actúa y se manifiesta en Nephesh-ha-haiah. En este punto preciso s cumple la caída por la materialización de la vida y la multiplicación divisional, generadora de submúltiplos al infinito.”

 

                “En Adamah, la substancia que anima a Nephesh-ha-haiah, como hemos dicho se manifiesta Nahash (Nun-He-Shin) o el Tanha de los hindúes: la sed egoísta de la existencia individual, la causa de la caida y de la multiplicación divisional de los seres.”

 

                “El Padre, es Yod, Wodh; o incluso en el hierograma caldeo IAH (yod-yod-yod), que reemplaza a IEVE (yod-he-vau-he) en los Targums, pero que no lo traduce, pues yod-yod-yod expresa esotéricamente, no al Verbo, sino al insondable Desconocido del que emana el Verbo, ese Nescio quid tan desconocido que es para nosotros como si no existiera: Ain-Soph, Ser-No-Ser.”

 

                “Ahora que ya hemos determinado correctamente los principios y la esencia de Adam-Eva, podemos comenzar a hablar del Tentador, la Serpiente del Génesis.

 

                “NAHASH, la Serpiente del Edén, es una encarnación de Satán. Es el Lucifer de la leyenda (ese hijo resplandeciente de la obscuridad), Hillel Ben Shahar del que habla el profeta Isaías.”

 

                “En el principio era el Verbo, dijo San Juan. El Verbo, es decir el Gran Adam de los Santuarios que se analiza en diez sefirots...

 

                “ADAN-EVA en el Edén, es la Humanidad-Principio armoniosamente asociada con Dios, síntesis en la unidad divina (Yoghi, unido en Dios)...

 

                “Hablando estrictamente Dios no ha creado al hombre individual; solo ha hecho esta individualización posible. El individuo se ha creado a si mismo. Es entonces cuando interviene NAHASH, el Tentador, la Serpiente. Ha llegado el momento de comentar lo que escribíamos en 1889:

 

 

                “Iniciados por un móvil interior, cuya naturaleza esencial debemos callar aquí, móvil que Moisés llama Nahash, y que definiremos si se quiere, como la sed egoísta de la existencia individual, un gran número de verbos fragmentarios, consciencias potenciales vagamente despiertas a modo de emanación del Verbo Absoluto, se separaron de este Verbo que las contenía.

 

                “Se alejaron, infimos submúltiplos de la Unidad-misma que los había engendrado, simples rayos de este Sol oculto, lanzaron al infinito su naciente individualidad, que deseaban independiente de todo principio anterior, en una palabra autónoma.

 

                “Pero como el rayo luminoso solo existe con una existencia relativa en relación al foco que lo ha producido, estos verbos, igualmente relativos, desprovistos del principio autodivino y de su propia luz, se obscurecieron a medida que se fueron alejando del Verbo Absoluto.

 

                “Cayeron en la materia, mentira de la substancia en delirio de objetividad, en la materia, que es al no-ser lo que el Espíritu es al ser; descendieron hasta la existencia elemental, hasta la animalidad, hasta lo vegetal, hasta lo mineral. Así nació la materia, que fue al punto elaborada por el espíritu, y el universo concreto tomo una vida ascendente, que va de la piedra, apta a la cristalización, al hombre, susceptible de pensar, de rogar, de asentir lo inteligible y de consagrarse a sus semejantes.

 

                “Esta repercución sensible del espíritu cautivo, sublimando las formas progresivas de la materia y de la vida, para intentar salir de su prisión, es constatada y estudiada por la ciencia contemporánea con el nombre de  evolución. La evolución es la universal redención del Espíritu; evolucionando, el espíritu asciende.

 

                “Pero antes de ascender, el espíritu había descendido, esto es lo que llamamos involución.”

 

                “En principio, la caída de Adam no es anterior ni posterior a cualquier cosa en del mundo; es eterna. Cada vez que un espíritu desciende para encarnarse en una forma cualquiera, comete el pecado original, y la caída de Adam se cumple en él, ínfimo submúltiplo de Adam.

 

                “Todas las emanaciones de la infinita Potencialidad que, separándose  de la Unidad-Madre donde estaban contenidos, reniegan de la vida colectiva y quieren afirmarse en una existencia  a  parte, , individual, autónoma, cometiendo el crimen de Adam, y su expiación comienza. Se obscurecen fatalmente se objetivan y se lamentan en vano en la prisión que se han hecho; han caído bajo las leyes de un  implacable déspota, el Destino de la naturaleza física. Este Destino abra su matriz receptiva a la interminable filiación de las necesidades que el ser encarnado se crea día a día por la lógica de sus acciones, de sus pensamientos, de sus deseos: de todas estas necesidades, el Destino teje una atmósfera física, un vestido de Nessus, del que no podría desprenderse ni siquiera a su muerte. Es este fátum maléfico, esta Némesis, quien determinará el encadenamiento de sus existenciasa futuras; los hindúes le llaman Karma.

 

                “A la instigación pérfica de Nahash, las diversas emanaciones del Gran Adam se separan de su Principio Celeste, con la esperanza de vivir una vida completamente individual e independiente de El...

 

                “Opero a medida que se alejan del Verbo, se separan de la fuente de toda luz, de toda inteligencia, de toda vida; y todo lo que les queda de estos tres dones está en razón directa con los lazos que les unen todavía a la vida colectiva.”

 

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*     *

 

                NAHASH, el tentador, la causa determinante de la caída, es propiamente el egoísmo, en el sentido primordial de la palabra. Fabre d`Olivet lo definió:

 

                “El sentimiento interior y profundo que liga al ser a su propia existencia y que le hace desear ardientemente conservarla y expanderla... este egoísmo radical que lleva al ser a hacerse el centro, a relacionarlo todo con él. (Caín, pág. 34).”

 

                “Este es Nahash pintado por un Maestro, pero solo en uno de sus  puntos de vista. Diría gustosamente que en esta spocas líneas de Fabre d´Olivet se ha descrito el alma de Nahash; ahora queda por hablar de su cuerpo.

 

                “Nahash visto, bajo este aspecto, es la luz astral, o más precisamente todavía esa fuerza inherente al alma universal que la vuelve plástica y eficiente y permite a sus emanaciones aislarse objetivándose.

 

                “Este es el principio de la astralidad, este universal Nephesh de los cabalistas, que, uniéndose estrechamente a su ROUACH (vestido mismo de Neshamah), forma este alma de vida universalmente expandida por todo el universo: NEPHESH-HA-HAIAH, del que ya hemos hablado.

 

                Fabre d´Olivet no ignoraba esta faceta del sentido de Nahash, y hace alusión a ella más adelante cuando dice:

 

                “Nahash no es un ser distinto e independiente, es un móvil central dado a la materia, un resorte escondido. UNA SEMILLA, que actúa en las profundidades de las cosas, que Dios ha colocado en la naturaleza para elaborar con ella los elementos.” (Caín pág. 35).

 

                “En su Lengua Hebraica Restituida, Fabre d´Olivet traduce Nahash por Atracción Original, precisando así el papel de este agente, después de haber hecho reconocer su substancia: es el constructor de las encarnaciones, de las cohesiones, de las materializaciones.”[7]

 

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 En relación a la Navidad, el Verbo y la Thebah nos dice el S. Maestre:

 

                “El Toro estaba presente en el pesebre de Betlhleem (cuando se inscribe la Nochebuena, al pasar el Sol delante del signo de Capricornio).

 

                “Está bien esa reunión de los 3 elementos de los cuales hemos hablado arriba: los signos zodiacales, Taurus, Virgo y Capricornius, en el mismo sentido simbólico que es el pesebre (el recinto sagrado, la “Thebah”, la reserva universal).

 

                “Ese gran triángulo en el Zodíaco es muy elocuente como símbolo del Verbo Divino, con su punta hacia arriba que marca el nacimiento del Salvador en el signo de Capricornio (elemento“Tierra”) con el fin de materializar el Poder Espiritual que se encarna....” PP TII 39.

 

Arturo Alvarez Bravo

S. Templo de la G.F.U. en México D.F.

NAVIDAD de 1997.

 



[1]Serpiente en hebreo corriente se dice saraph, en tanto que nahash significa bronce. Visto de tal modo es en el aspecto filosófico y de significación femenina.

[2]Como es el caso en México, ya que Quetzalcóatl no solo es la “serpiente emplumada” sino tomando su etimología, coatl no solo es serpiente sino Sabiduría, Conocimiento, Saber, y quetzal significa “algo precioso, de mucha valía”, es decir “Sabiduría Preciosa”, e igualmente en el escudo nacional, aparece un aguila devorando una serpiente sobre un nopal, es el Alto Iniciado asimilando el Saber Iniciático... (nota de un discípulo).

[3]Ionah nos hace pensar de inmediato en Janus o Iohan, Juan el evangelista al que le corresponde el Aguila..., el signo de Scorpius, el calladito... con su contraparte virtual: la Templanza.

[4]”Más yo os digo, que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón” Mateo V, 28. “Y dijo Moisés a Dios: he aqui que llego yo a los hijos de Israel, y les digo: El Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros; si ellos me preguntaren: ¿Cuál es su nombre? ¿Qué les responderé?

Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY. Y dijo: Así dirás a los Hijos de Israel: YO SOY me ha enviado a vosotros.” Exodo III, 13 y 14. “Y bendijo Dios al día séptimo, y santificólo, porque en él reposó de toda su obra que había Dios creado y hecho.” Génesis II, 3.

[5]Asi tambien podríamos permitirnos pensar en Ionah... Ión... Iones...¡Ionización! De la cual nos habla el Sublime Maestre lo siguiente: “La ionización es la demolición del edificio.” “Es por eso que las estrellas poderosamente ionizadas son gases perfectos hasta en su centro. Pero la ionización hace desaparecer al mismo tiempo la influencia de la substancia: la incerteza sobre el valor de las temperaturas centrales va a disiparse.” PP TII 155 y 156.

[6]Nos dice el S. Maestre en la página 106 y 107 PPTII:“En fin el Nephesh es el alma viviente. Todas las almas no forman sino una Unidad (gracias a la Shekinah), pero es en el mundo inferior que ellas se dividen.” “ En el plano físico, Nephesh está asimilado con la sangre...”

[7]Tomado del libro: “La Serpiente del Génesis, El Problema del Mal”, Stanisla de Guaita y Oswald Wirt, Ed. Luis Cárcamo.

 

 


 

 

 

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Revisado: Thursday, 28 de November de 2002 .